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La migración femenina y el ingreso de México por remesas

Comunicado de Prensa

México D. F., 13 de enero de 2015

El Centro de Estudios Monetarios Internacionales (CEMLA), conjuntamente con BANORTE y con el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), presentaron el estudio La Migración Femenina y el Ingreso de México por Remesas, en la sede del CEMLA en la Ciudad de México. Dicho estudio reconoce que hay millones de mexicanas que han emigrado al exterior y que cada año envían miles de millones de dólares a sus familiares en México.

El estudio se centra en la migración mexicana femenina hacia Estados Unidos y en las remesas que provienen de ese país, considerando que en 2013 ese país representó el destino del 97.8% de la migración mexicana y consecuentemente de un porcentaje semejante del ingreso de México por remesas. Asimismo, dicho país fue el destino del 97.5% de la migración mexicana femenina.

En los últimos años ha habido un esfuerzo importante por dimensionar la magnitud de la migración femenina internacional, pero no existen mediciones de los montos de remesas asociados a tales corrientes migratorias. En 2013 el número total de migrantes internacionales de género femenino resultó de 111.2 millones, lo que representó el 48% del total de migrantes y el 3.1% de la población mundial de mujeres.

En las últimas dos décadas la migración femenina internacional ha mostrado un mayor dinamismo que el crecimiento poblacional mundial de género femenino. Asimismo, los flujos migratorios femeninos están constituidos fundamentalmente por mujeres en edad laboral. En efecto, el 77.1% de la población total de mujeres migrantes existente en 2013 se ubicó en un rango de edad de entre 15 y 64 años, mientras que ese indicador resultó de 65.6% en la población mundial femenina.

A continuación se reseñan los principales resultados del estudio:

Participación de la mujer en el flujo migratorio mexicano. En 2013 en Estados Unidos el número total de inmigrantes mexicanos fue de 11,584,977 personas y se integró por 6,133,744 hombres y 5,451,233 mujeres. Los mexicanos constituyeron el principal grupo migratorio al representar el 28% del total de inmigrantes, el 30.4% de los de género masculino y el 25.8% de los femeninos.

En los últimos años en Estados Unidos ha aumentado el porcentaje de mujeres en la población inmigrante. En el caso de total de inmigrantes mexicanos en ese país la participación de las mujeres se elevó del 44.1% en 2007 al 47.1% en 2013. Durante el periodo 2007-2013, el flujo migratorio mexicano hacia Estados Unidos se frenó de manera considerable y, de hecho, en términos netos fue negativo. Dicha caída fue el resultado neto de un aumento en el número de mujeres y un descenso en el de hombres. Las cifras disponibles para 2014 sugieren que tal escenario no ha cambiado.

Nivel de escolaridad. El nivel de escolaridad de los trabajadores mexicanos inmigrantes los coloca en fuerte desventaja en el mercado laboral de Estados Unidos frente a los otros grupos migratorios y la población nativa, lo que también implica una desventaja en su potencial de ingresos laborales. De hecho, al considerar para el periodo 2011-2013 a los inmigrantes en Estados Unidos de 25 años o más provenientes de 121 países de origen resultó que los mexicanos presentaron el porcentaje más elevado de no graduados de educación media superior y el más bajo de graduados con licenciatura o posgrado, escenario que se presentó tanto en los hombres como en las mujeres. No obstante, un aspecto positivo es que hay un número significativo de mexicanos y especialmente de mexicanas inmigrantes que estudian en Estados Unidos. En 2013, el número total de inmigrantes mexicanos que estudiaban alcanzó 1,182,761 personas, lo que representó el 10.2% del grupo migratorio. Esa cifra se integró por 581,254 hombres y 601,507 mujeres, de manera que más mujeres estudiaban que hombres, 11% versus 9.5%.

Nivel de ocupación. De 2007 a 2011 se contrajo severamente el nivel de ocupación en Estados Unidos de los trabajadores mexicanos inmigrantes en 8.8%, con descensos del 11.8% en el caso de los hombres y del 1.4% en las mujeres. También se deterioró la composición del empleo, ya que hubo una fuerte disminución de las ocupaciones de tiempo completo, compensada en parte por un aumento de las de tiempo parcial, pero las remuneraciones en estas últimas son cercanas a la mitad de las obtenidas en las de tiempo completo. Ese debilitamiento del empleo y de su composición afectó de modo negativo el ingreso de México por remesas.

Posteriormente, de 2011 a 2013, en Estados Unidos hubo una mejoría del empleo de los mexicanos inmigrantes que se concentró en su totalidad en las mujeres. Ahora bien, en 2014 creció de manera significativa el empleo tanto de inmigrantes mexicanos  de género masculino como femenino. Esa mejoría en las oportunidades de empleo fue más vigorosa en las ocupaciones de tiempo completo, lo que modificó su composición, factores que favorecieron un incremento del ingreso de México por remesas familiares.

Participación de la mujer en el envío de remesas. Con base en la información de la base de datos de las operaciones de remesas de Banorte, de las 2,851,859 transferencias de remesas consideradas el 30.1% fueron enviadas por mujeres (858,894 envíos), lo que representó el 27.2% del valor total de tales transferencias. Por otro lado, las mujeres representan el principal grupo beneficiario de las remesas con el 71.7% del número de transferencias y el 67.4% de los recursos enviados.

Tanto en el caso de las remesas enviadas por hombres como por mujeres el principal grupo beneficiario son mujeres. En las remesas enviadas por mujeres fueron mujeres las destinatarias del 66.9% de las transferencias y del 62.9% de los recursos enviados. Por su parte, en el caso de las remesas enviadas por hombres las mujeres fueron beneficiarias del 73.8% del número de envíos y del 69.1% de los recursos remitidos.

En general, las remesas que envían las mujeres a México son de menor monto que las que mandan los hombres, independientemente del género del destinatario. En la base de datos considerada la remesa promedio enviada (y recibida) se ubicó en 5,980 pesos (468 dólares), pero resultó de 5,391 pesos (422 dólares) en las enviadas por mujeres y 6,230 pesos (488 dólares) en las que mandaron los hombres, de manera que estas últimas superaron en cerca del 20% al 25% a las enviadas por mujeres.

Los resultados sobre la participación de las mujeres en el envío de remesas combinado con el supuesto de que en 2013 el 98% del número de remesas electrónicas recibidas por México provinieron de Estados Unidos permitió estimar que ese año de los 20,912 millones de dólares que México recibió desde Estados Unidos por remesas electrónicas, 5,700 millones de dólares fueron remitidos por mujeres, lo que representó el 27.3% del monto mencionado y el 26% del total de remesas que recibió el país. Asimismo, cabe señalar que de ese ingreso por 20,912 millones de dólares, los beneficiarios en México de 14,197 millones de dólares fueron mujeres, lo que representó el 67.9% del monto de remesas electrónicas y el 64.8% del ingreso total del país por remesas.

Días en que se envían las remesas. Un resultado del estudio es que las remesas se envían principalmente en los cuatro días comprendidos del viernes al lunes. De hecho, del viernes al domingo se mandó el 41% de las remesas y el lunes registró la mayor intensidad de envío con 18.3% de las transferencias.
Al distinguir por género es notorio que en las mujeres su ritmo de envío es muy intenso los lunes, pero es importante en los cinco días hábiles de la semana y muy reducido en fin de semana. En contraste, los sábados y los domingos absorbieron el 27.4% de los envíos de los hombres.

Rapidéz del cobro de las remesas. Por otro lado, el 24.6% de las remesas se cobran el mismo día en que se envían, lo que implica que hay urgencia por esos recursos y que ya eran esperados. Asimismo, el 34.8% se cobran al día siguiente y un 16.5% adicional el día subsecuente. De esa manera, el 75.9% de las remesas se cobran en dos días o menos. Ahora bien, si se considera solo a las remesas que se mandan de lunes a viernes resulta que el 31.2% se cobran el día que se envían y un 36.5% adicional al día siguiente, de manera que dos tercios de esas transferencias ya fueron cobradas un día después de haber sido remitidas.

Nivel de inclusión financiera. Los receptores de las remesas tienen un bajo grado de inclusión financiera pues sólo el 18.1% del número de transferencias y el 14.9% del valor de los envíos fueron recibidos en una cuenta bancaria. Cabe señalar que a nivel de las entidades federativas del país se observa una cierta relación positiva entre el porcentaje de envíos de remesas que se depositaron en cuenta y el nivel de desarrollo económico de dicha entidad, medido por su producto per cápita. Dicho indicador fue más elevado en varios estados del norte, como Coahuila (33.7%), Nuevo León (31.7%) y Baja California (30.1%). En contraste, fue muy bajo en Michoacán (8.2%), Colima (12.2%), Guanajuato (12.3%) y Oaxaca (13.7%).

 

 

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